Juan José Sebreli, cuando se mete de lleno en la intimidad textual más elaborada del mundo del fútbol sabe, que no logrará más que aportar la visión descarnada del intelectual fogoso. Sabe, que no podrá evitar dejar correr sus letras con un grado temible de indiferencia real.
Pero, eso es necesario. Es asi como debe ser. Todas las grietas no hundirán el barco y el fútbol en tanto signo inevitable de masa soportará cada golpe.
El fútbol marcará estos tiempos hasta que no quede más que un montón de ladrillos apenas soportando la olla negra con adentro un par de huesos y un poco de arroz.