Jan Kislo

Aureolas en el Río

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En la aproximación… la vanguardia simplifica, purifica, desentumece, si, pero… ¿hacia donde fluye? Porque los textos no dejan clarificar demasiado. Son apenas un exponente. Una referencia. Un soplo de pelusa.

La misma pelusa que al caer desde los hombros impacta en el orbe y produce un micro caos que si bien no propulsa manera alguna de que despiertes, tampoco deja que sigas impasible. Es apenas una cuestión de actitud, de sintonía fina, de besos en la tarde. Pero la Vanguardia… ¿Tiene sentido hoy? Me pregunto. La Vanguardia debiera ir punto por punto. Masticando. La vieja fórmula de exponer la obra en soledad. Haciendo la traducción, todo el tiempo, el arte traduciendo la proyección. Irrespetuosa traducción, o bien, dejamos para la noche el calorcito. Es la primera cadena que rompen los otros camino al baile. Dulce, la otredad desbarranca. Cae el Universo en tantas partes, en el crugir de los otoños, en el discurrir de las semanas tristes, a los pies de los mundos donde las camisas perfectas guardan para siempre el postergado sueño de respirar utopías, sembrar nuestro monte, poner los piés en el agua del río mientras los mates, los gestos, las canciones, los tiempos se hacen aureola.

Author: Jan

Arteintegralista, habitante de Oberá, Misiones, Argentina.

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