Jan Kislo

El presidente

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El presidente está aislado. Su isla es un condominio que maneja como puede. Porque nunca le será develado todo el tongo al presidente. Solo parte. Restos de penumbra permanecerán para los verdaderos dueños de la isla. Se supone que todos hacen las cosas lo mejor que pueden. Por eso ha sido descartado que el próximo presidente sea un artista. Porque el artista pone todo bajo la luz. Por eso el artista no será presidente. Ya no. No en esta década ni en la próxima. Cualquier isla necesita un presidente que conozca el juego. Conocer el juego implica dejar zonas en penumbra. Se tiende a elaborar un recorrido en el cual si todo fuera dicho quedaríamos tan expuestos que no soportaríamos ni siquiera un pequeño giro en el aire. En la instantánea, mediante la acción del flash, el artista ha captado el momento exacto en que la masa giró en el aire y en plena voltereta miró a todos los candidatos al mismo tiempo. El dolor llegó luego en forma de gota imprecisa, cuando hechos los análisis de rigor se determinó que pocos y ninguno en la mirada llevaban signos de esperanza ni restos de rebeldía que al menos impulsen la propagación de una pregunta. El flash detuvo en el tiempo una secuencia vacía de interrogantes. Eso, es lo peor que nos pasa. Es decir, nos pasa lo que nos pasa porque más se aprenden las reglas del juego para sobrevivir en cada micro-clima que desarrollar al máximo el potencial guardado de desarrollo de futuro. Unos creen que el futuro vendrá igual. Otros creen que el futuro es ahora. El tema según los giros y los flashes es determinar dónde está la zona de cambio, esa en la cual podemos integrarnos al sistema manteniendo nuestra sonrisa.

Author: Jan

Arteintegralista, habitante de Oberá, Misiones, Argentina.

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